Un estudio realizado por el Centro de Humedales Río Cruces de la Universidad Austral de Chile -mandatado por la Dirección de Obras Hidráulicas del Ministerio de Obras Públicas- detalla una hoja de ruta para reducir la extensión y la severidad de los desbordes en la comuna a través de la implementación de soluciones basadas en la naturaleza, lo que permitiría reducir hasta en 60 centímetros el nivel del agua en zonas urbanas críticas.
La comuna de Curanilahue busca dar un giro a su vulnerabilidad frente a las emergencias climáticas. Ante un historial de 12 inundaciones fluviales registradas entre 1980 y 2024, la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) del Ministerio de Obras Públicas (MOP) presentará en conjunto con el Centro de Humedales Río Cruces de la UACh los resultados finales del Estudio “Plan de Manejo de Cauces Ríos Ranas, Curanilahue y Estero Plegarias: Adaptación y mitigación de los efectos de las crecidas de los cauces mediante la integración de Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) a escala de cuenca”. La iniciativa busca establecer una estrategia integral a escala de cuenca para mitigar los desbordes que recurrentemente afectan a los habitantes de esta comuna en la Región del Biobío.
Las sucesivas emergencias invernales —como las registradas en 2024 y en septiembre de 2026, donde los desbordes del río Curanilahue, el río Ranas y el estero Plegarias obligaron a activar alertas rojas y evacuaciones masivas— han dejado cientos de viviendas afectadas.
Frente a esta realidad, el MOP ha solicitado al CEHUM realizar este estudio que aborda el problema desde su origen en la cordillera de Nahuelbuta. El instrumento integra el Humedal Urbano Curanilahue y prioriza Soluciones basadas en la Naturaleza (SbN) para amortiguar el impacto de las crecidas.
La directora de la DOH Bio Bio, Karen Reichelt, señaló que “este plan sin duda va a generar un cambio en la forma en que enfrentamos las inundaciones en Curanilahue, considerando que vamos a contar con una especie de hoja de ruta que considera infraestructura y soluciones basadas en la naturaleza que nos van a permitir disminuir el impacto de las aguas en distintas zonas y ganar tiempo para proteger a las familias."
Entre sus cifras clave, la propuesta contempla retener hasta 2,3 millones de m³ de agua en escenarios centenarios —equivalente a unas 900 piscinas olímpicas— y retrasar hasta en ocho horas la llegada del caudal a la zona urbana. Esto permitirá disminuir hasta 60 centímetros la altura del agua en los sectores bajos.
"El plan no promete eliminar todas las inundaciones, ya que la ciudad ocupa parte de la planicie natural del río. Lo que busca este instrumento es reducir la extensión y la severidad de los desbordes en zonas habitadas, además de ganar un tiempo vital para la alerta y la evacuación de las familias", explican desde el Centro de Humedales de la UACh.
La iniciativa técnica incluye una cartera de nueve medidas estructurales y nueve no estructurales. Entre las primeras, siete corresponden a intervenciones ecológicas como lagunas de retención, restauración de humedales y manejo de vegetación ribereña. Asimismo, se destaca la protección de la biodiversidad local, identificando a la Carmelita (Percilia gillissi), un pez nativo en categoría de amenaza, como especie símbolo de la cuenca.
Para dar a conocer estos resultados y abrir espacios de participación, el MOP junto al equipo de expertos del CEHUM realizarán dos jornadas clave. La primera se desarrollará el jueves 8 de octubre a las 9 horas en el Auditorio de la Facultad de Humanidades y Arts de la Universidad de Concepción, orientada a servicios públicos y academia; en tanto la segunda, se desarrollará el viernes 9 a las 9.30 horas en la Sala de Concejo Municipal de Curanilahue, dirigida a la comunidad y autoridades y funcionarios locales.
FUENTE: Daniela Contreras L. - Coordinadora de Comunicaciones Centro de Humedales Río Cruces - Universidad Austral de Chile
*** SIN COMENTARIOS INGRESADOS***