Gabriela Mistral y Juan Antonio Rios, mantuvieron una relacion distante y de respeto institucional, marcada por el análisis político de la poetisa.
El año de asumir su presidencia (1942) Mistral le dedicó un análisis político titulado "Recado sobre Juan Antono Rios".
Dicho texto que que resuminmos y transcribimos más abajo fue publicado por El Mercurio de Santiago y La Patria de Concepción el miércoles 1° de julio de 1942.
RESUMEN
Gabriela Mistral presenta a Juan Antonio Ríos como un presidente forjado por la pobreza digna, la disciplina provincial y una larga experiencia política. Destaca su origen en Arauco, la influencia de su madre y de Concepción, y su carácter democrático pero jerárquico: valora la autoridad para gobernar, sin caer en autoritarismo. Subraya su conocimiento práctico del país por su labor en el Congreso, en el agro y en organismos de crédito minero e hipotecario. En un contexto de guerra y escasez, lo describe como un líder sobrio y realista, capaz de asegurar abastecimiento, economía y orden constitucional. Mistral valora su lenguaje directo y promete exigir el cumplimiento de sus compromisos.
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R E C A D O S O B R E D O N J U A N A N T O N I O R I O S El hombre de nuestro acuerdo nacional nació en una provincia a la vez famosa y obscura. Famosa lo es Arauco más que otra cualquiera y la miramos como el corazón mismo de la raza. Y es obscura, porque- acabado sus años de epopeya - que mejor llamaríamos de Pasión- ella pasó a tercerona en la jerarquía económica del país; se apagó en cuanto a pobre y a desviada de la gran ruta central. Allí nació don Juan Antonio Ríos y un poeta le envidiaría su infancia espejeante de relatos folklóricos. De esta infancia se cuentan unas austeridades domésticas que lindaron con la pobreza. Millán Iriartt, en su biografía corta y substancial, llama a la familia Ríos "hidalgos campesinos", y eso eran, un rezago de viejos granjeros españoles vueltos de criollos pobres. La buena sal de la pobreza dio al niño Juan Antonio lo que ella siempre da: "cierta firmeza áspera por absoluta y la resistencia, a la corrupción de los centros." El padre faltó y la madre regaló al hijo la maternidad paternal frecuente en nuestro mujerío. Doña Lucinda Morales buscó el pan y “crio” a la prole en el sentido más bíblico de la palabra, sustentando la carne y haciendo el alma. El niño no tuvo ni cama ancha ni escuela hermosa ni juguetería viciosa ni mimos sobrados. Aprendió lo que más necesita un republicano. de un país pequeño: la angostura los recursos, el “poco" y el “suficiente". Su escuela de Cañete y su liceo de Lebu no podían' regalarle gran cosa, pero su colegio penquista supliría más tarde las fallas y las flaquezas. Concepcion había de volverse el núcleo de su buena suerte y el de su destino hasta el punto de que tal vez debamos nuestro hombre tanto a la madre como a la noble ciudad. Porque Concepcion, ejerce una doble manipulación sobre propios y ajenos: ella da cultura y contagia una especie de señorío “democrático” al transmitir su sentido de las categorías: ella siempre imprime carácter en sus hijos o ahijados. A pesar de ser muy ciudad y por ello liberal y liberalizante, ella no se destaca con pretexto de internacionalismo y viene a ser una matrona casticísima entre nuestras ciudades, Concepcion y el señor Ríos se formaron y se mantienen jerárquicos y democráticos al mismo tiempo. Ambos gustan de la autoridad como del clima único en que sea dable hacer algo; pero los dos repugnan el envalentonamiento autoritario. Don Juan Antonio Rios siguió más tarde leyes en la Universidad de Santiago y ha ejercido la profesión que más envicia en la vida urbana, pero turnándola con la vida de hacendado: gran "sagesse". Por esto tal vez su elección dio la sorpresa de unas mayorías acá ciudadanas, y más allá rurales. El campesinado que puso su dolorida esperanza en otro hombre del campo, el presidente Aguirre, y lo amó bien y lo siguió filialmente; -recobra ahora a su hombre de origen campesino y se fía y confía a su sensatez terrícola. Las provincias del sur llevaron varias veces- al señor Ríos hacia la Cámara y el Senado: él participó en todas las legislaturas de veinte años y por esto conoce el país como un fruto en hueso y en pulpa. Él ha visto, en asambleas y parlamentos, la inanidad de los discursos y no los prodiga mucho, por más de que bien pudiese, complacerse en varias de sus piezas oratorias. En su carrera política, el señor Ríos lo ha sido todo: soldado raso y capitán, jefe aclamado y jefe perseguido; ejecutor y consejero, conductor o seguidor de las corrientes de opinión. De este modo; él llega a su triunfo como el puma alcanza la madurez mareada por los garfios del espinal, y un tanto sollamado por las fogatas de los roces" criollos... Lo cual quiere decir que ha probado en la carne las grandezas y las miserias de la democracia, que lo han enamorado aquellas y estas. Seguramente el señor Rios ha leído con cabal convencimiento las palabras del seño Mackenzie King, el jefe canadiense, sobre una reorganización a fondo de la democracia. Motejada de lenta y de lerda, después de vencer tendrá que rejuvenecerse para los jóvenes, volverse más substancial para los maduros y limpiarse de demagogias para los viejos que no creen en algaradas vanas. El señor Rios como el señor King no ha desahuciado a la democracia, persona vitalísima, rica de futuro todavía; pero él también desea que la ilustre Persona rinda más, convenza a sus incrédulos y se salve en salvándonos. Nadie ni el demócrata más terco tolerara el concepto de una democracia hambreadas y levantiscas, o mejor dicho refunfuñenas por hambreadas Las ultimas labores de nuestro político, las que el tiene más próximo en experiencia y las mas preciosas para nosotros son la dirección de la Caja de Crédito Minero y de la Caja Hipotecaria y su participación en los trabajos de la Sociedad Nacional de Agricultura. El triángulo nacional de mina, agricultura y crédito forma la víscera cordial de la vida chilena. por lo cual puede decirse. qua el señor Ríos ha tenido sus manos puestas sobre todo los recursos del país. Nada de nuestra realidad inmediata ha quedado fuera de su vista. Como los técnicos que hacen a grandes lanzadas de pluma el grafico de metales y cereales, de lanas y fibras de carburantes y abonos, midiendo los pulsos vitales de un territorio, el Presidente Ríos conoce las abundancias y las escaseces, las seguridades y las volubilidades económicas de su patria. En las pocas semanas de la lucha electoral, el pueblo tomó posesión de sus deseos verdaderos y vio de golpe lo que le traía este provinciano en su programa parco, parvo. y hasta seco: una política de absoluta economía y el compromiso subrayado de mantener la. constitucionalidad, linea tónica de nuestra historia. El pueblo encontró bueno a su candidato para tiempos de cataclismo y de hambre a las puertas. Lo vio como una especie de José abastecedor del trigo en la seca y como un repartidor con manos limpias y eficaces. Las tres clases sociales convinieron en la resolución, casi sin discursos o recados. en uno de esos relámpagos de intuición colectiva que se parecen a la ojeada ansiosa que se dan las multitudes en riesgo mortal. Una vez más la muy cuerda chilenidad acertaba en lo primario y lo vital: salvar el aprovisionamiento de un país pequeño acogotado por la guerra. _ Siempre agradeceremos a don Juan Antonio Ríos el que en medio de la tempestad haya visto claro el que las democracias criollas se desprestigian por su torpeza o su lenidad en la política económica: pero le agradecemos, otro tanto el haber sabido también que los pueblos viven tanto de libertades corno de carnes y féculas Mirando a lo agrimensor, la vida del presidente Ríos variada, a semejanza de nuestra orografía, contradictoria en la apariencia, siempre volitiva, se acaba pensando en que él llega a la Presidencia como un menester total ensayado por años en oficios parciales. El realismo se lo dio la tierra y la casa pobres; su opción definitiva por la ley le vino del contacto viscoso con el desorden y su política positiva parece la herencia recobrada de los viejos presidentes creadores. En cuanto al sentido criollo-americano, que fué una honra de los dos Gobiernos anteriores podemos creer que él está saturado del mismo fuerte continentalismo. La América criolla quiere como nunca ser una, ligarse entrabarse, volverse un organismo racional por articulado. Aún los mismos de la disidencia, sienten el valor moral de la coincidencia, y saben que irán hacia ella tarde o temprano. Yo quería decir aun lo que vemos los escritores en los discursos documentales del mandatario. El gremio verbal por excelencia tiene que rastrear a su nuevo capitán en períodos escritos y en charlas familiares. Ellas nos dan la acción directa y pura, un modo de decir en el que parece que comenzase el hacer. Su expresión oral recuerda a los que manden en campamentos de camineros o en canchas de metal, teniendo a los lados piedras por colocar y por desplazar, materiales desperdiciados por descubrir y estorbos por aventar para el buen despeje de la faena que comienza. Esta lengua parecida a la flecha de frase corta y enjuta es por excelencia la que el pueblo celebre más y retiene mejor. Ella se, asemeja al hablar objetivo de la gente rural, ella es pueblo rectificado, pero pueblo. Esta habla, además, carece de escondites y rodeos mañosos y nos vuelve hacía el Chile clásico en el que se, hablaba sin ladinería y sin aliño en una derechura viril. Este decir no es el vaho caliginoso que han traído después los habilidosos y donde la verdad se escabulle o se esconde como el pez con un coletazo diestro. Por lo mismo que las promesas del señor Ríos han sido netas y sobrias las retendremos bien; como las cuartetas populares las repetiremos para tonificar nuestra fe y las recordaremos a los demás dirigentes del régimen si éstos las olvidan o las diluyen al administrar. En las elecciones fuimos pueblo "auditor". que se convence y se decide, y desde ahora pasamos a ser pueblo "cobrador" que repite a modo del estribillo de un romance resabido lo que él, Mandatario honesto prometió darnos por la mano de sus administradores y a lo largo de seis años. GABRIELA MISTRAL (De El Mercurio de Santiago) |
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